Bienvenido al Blog de la Parroquia Nuestra Señora de La Guardia y San Luis Gonzaga.

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Comunidad de Cabaña Anaya.

Eucaristía en Cabaña Anaya.


En la tardecita del miércoles 8 de febrero concurrimos a la zona de Cabaña Anaya, para celebrar la eucaristía con esta hermosa e incipiente comunidad, que si bien tiene referentes que hace años mantienen viva la fe de los vecinos a través de la visita de la Virgen, se está buscando establecer un lugar de reunión común donde compartir la Mesa de La Palabra y la Eucaristía. A ella concurrieron unas veinticinco personas entre las que se encontraban los seminaristas.
Luego de compartir la Mesa de la Eucaristía, compartimos la mesa del ágape, es decir, compartimos refrescos y comidas preparadas por los dueños de casa, lo que permitió que mantuviésemos una linda conversación con los vecinos de la zona.
Sabemos que, para la comunidad de Cabaña Anaya, estas Eucaristías son mojones en el año, y un gran apoyo a una fe que debe sobrevivir muchos contratiempos, entre ellos no tener un lugar fijo de reunión.
Para los seminaristas fue una experiencia de gran aprendizaje, por el contacto con la realidad de fe de estos vecinos.






Entrevista a Don Lorenzo, uno de los referentes de Cabaña Anaya.


Aprovechamos la visita a la zona de Cabaña Anaya, para entrevistar a uno de los referentes de la zona, que hace más de veinte años vive en el barrio. Desde chico participó en distintos apostolados de la Iglesia. Compartimos parte de la historia de la comunidad que nos narró:
"Doña Griselda es como el eje del barrio. Ella estaba enojada porque de la Capilla María Auxiliadora no le mandaban la capillita con la imagen de la Virgen, y yo iba a esa Capilla. Un buen día nos donaron una imagen de la Virgen del Rosario y la acptaron un poco por compromiso, ya que no sabían qué hacer con ella (sólo se puede tener una advocación por iglesia. Entonces "se me prendió la lamparita". -Qué les parece si me la regalan para llevarla a mi barrio; le hacemos una capillita y la hacemos pasar por las familias católicas del barrio; se la encargamos a Doña Griselda, que ya la conocen, y estaba solicitando la visita de la capillita de la Virgen. Con la ayuda de varias personas de la zona se le hizo una capillita de madera, y empezó a funcionar rápido.  Y La Virgen se fue abriendo camino.



Don Lorenzo junto a Griselda (otra referente) a la izquierda y otras personas de la comunidad.
Hoy en día la reciben unas veinticuatro familias y hay otras que están por pedirla, sobre todo, del otro lado de la ruta, que es otro mundo.
Con esta Misa que celebraremos hoy tratamos de integrarlos a esta comunidad, para que formen parte de una comunidad, porque es importantísimo.
Después empezamos a comunicarnos con gente de la parroquia de Rincón del Cerro. Un año pasó la procesión de la Virgen por camino Anaya, pero doblaron una cuadra antes de la avenida, y le reclamamos al Padre que pasara también por en frente a nuestra casa. El año siguiente pasó, y preparamos el lugar con banderines, banderas, y generó mucho entusiasmo.
Esta Misa que vamos a celebrar es muy importante para nosotros, tanto para nuestra comunidad como para la parroquia, es una linda tarea de Misión, fomentar la unión de los pequeños trocitos de comunidad, que se amalgamen bien, y el día de mañana, si Dios quiere... Estamos bien en la mitad entre dos parroquias, a 3,5 km de La Barra y a 3,5 km de Paso de la Arena... el día de mañana vaya a saber... Lomas de Zamora se está poblando muchísimo, también en el fondo de camino Anaya.
Me duele que no haya una Legión de María, por ejemplo, que visite casa por casa, y trabajando bien, puede hacer mucho bien en este barrio.
La Misión tiene que ser caridad, amor, ya sólo la visita a una persona, el sólo hecho de acercarse y charlar, visitar a alguien solo o enfermo... qué mejor misión que esa. Estoy convencido que esta misión va a tener efectos muy positivos."
Ala derecha se observa la capillita de la Virgen que recorre la zona de Cabaña Anaya.
La procesión de la Virgen se realiza el día de la Inmaculada Concepción.
Los seminaristas que entrevistamos a Don Lorenzo queremos destacar su actitud generosa. Viviendo él en una situación de mucha precariedad tenía prontos para ofrecernos dos refrescos en su heladera, y no dejó que nos fuésemos sin refrescarnos. Es una persona que da con extrema generosidad, y muy disponible. A varios de nosotros nos impactó su testimonio de vida.
Destacamos también el empuje, generosidad y disponibilidad de Doña Griselda.
Encomendamos a estas personas al Señor, para que los sostenga en la fe, los fortalezca y les regale experimentar su cercanía y amor.


Visitas y celebración en la Misión de febrero de 2011.

 En la tarde del jueves 10/2, partimos hacia la zona de Cabaña Anaya.
Allí, gracias al asesoramiento de Don Lorenzo, organizamos varias visitas.
Un grupo de seminaristas visitaron una Residencia de Tercera Edad, charlaron con algunas personas que allí estaban y las invitaron a participar de una pequeña celebración de la Palabra. Se destacó la participación atenta de todas las personas, y la devoción con la que, a pesar de los años y los quebrantos de salud, recibieron la Comunión. Fue una experiencia intensa para los que concurrieron.


Otros seminaristas encontraron respuestas dispares. Algunos fueron bien recibidos y charlaron, entre otras cosas, de la importancia de la "visita de la Virgen" para algunas personas de la zona. En otros casos no se encontró apertura, no respondían al llamado; y otros, luego de un momento de apatía lograron que las personas se abrieran y contaran sus problemas, que en esta zona se hacen sentir. Nos encontramos una vez más con el flagelo de la droga destruyendo familias, generando delitos e inseguridad; también con abundantes preguntas que permanecerán sin respuestas por el momento.


Luego de las visitas, celebramos la Eucaristía en una casa de la zona, a la que concurrieron unas veinte personas, además de los seminaristas. Sabemos que, para la comunidad de Cabaña Anaya, estas Eucaristías son mojones en el año, y un gran apoyo a una fe que debe sobrevivir muchos contratiempos, entre ellos no tener un lugar fijo de reunión.


Fue para todos una experiencia de gran aprendizaje sobre nuestra realidad.